Con estos costes, el margen bruto es de aproximadamente 13,71 € por persona, lo que representa un 55,3% sobre la base imponible. En la práctica real, cuando los clientes eligen más opciones de pollo, cerdo o arroces (que tienen costes inferiores a pescados premium), el margen puede elevarse hasta el 57-60%, proporcionando un colchón adicional de rentabilidad.